Sonetos

by Jaime Fernández, Amado Storni


A VECES EL AMOR SE PRECIPITA

SE empeñaba en robar cosas tan vanas

de precio escaso y sin ningún valor,

robaba por placer aunque el Amor

hacía que robara con más ganas.


El móvil apenas le preocupaba,

el precio y el valor son subjetivos;

sus labios pronunciaban adjetivos

que de Amor a los hombres acertaba.


Su llave fue a encontrar mi cerradura,

sus besos a mis labios dieron cita,

mis ojos en sus ojos vieron luz.


Cogió mi corazón con su hermosura,

- a veces el Amor se precipita -,

y echo a correr entre la multitud.





NOSTALGIA

COMPAÑEROS de juerga y diversión

del placer y el Amor más engañoso,

fuisteis para el alma lo más hermoso

y un cáncer para el pobre corazón.


Deslumbrado por las luces de neón

que dieron vida al yo más caprichoso

hoy lloro por volver a ser dichoso,

hoy lloro por volver a la razón.


Nostalgia de los años, la hermosura

se me ha ido apolillando en el reverso

de la vida. Y los sueños, más discretos,


no paran de buscar en la basura

las estrofas sobrantes de mis versos.

¡Qué mal riman el hambre y los sonetos!.





ES POR TI
(A Mi Madre)

ES por ti por quien se escriben mis versos,

es por ti que en silencio me das luz,

es por ti que has cargado con mi cruz,

es por ti por quien nunca caigo al suelo.


Es por ti por quien debo tantos besos,

es por ti por quien tengo un apellido,

es por ti por quien yo más necesito

despertar pues la vida es solo un sueño.


Es por ti por quien puedo enamorarme,

es por ti por quien plantó su semilla

la flor que da la Vida por Amor.


Es por ti por quien nunca se me olvida

que aunque el mundo se empeñe en asfixiarme

siempre estás para darme el corazón.





EL HOMBRE

EL Hombre; el mismo que duerme y sueña,

vive, muere, se reproduce, siente,

ese que tantas veces se arrepiente,

se hipoteca, respira, roba, empeña.


El Hombre; el mismo que palpa y toca,

seduce, imita, llora, miente, humilla,

ese que tantas veces se arrodilla,

que interpreta, predice y se equivoca.


Ese Hombre que se cree que el mundo es suyo,

que por su propia especie es devorado,

que empuja a los demás a sus deseos.


Ese Hombre que aniquila con orgullo,

que lo ajeno es su bien más deseado:

ese Hombre tiene estatua en los museos.






AHORA

SOÑEMOS el futuro inalcanzable,

cualquier tiempo pasado fue peor,

ahora cuando hablamos del Amor

es como hablar de un cáncer incurable.


Ahora que ni Cristo es ya cristiano, 

que cambiamos los bosques por floreros,

ahora que hay monarcas y herederos

que presumen de ser republicanos.


Ahora que matar no es un delito,

que no se cierran bien las cicatrices,

que la vida es voraz y caprichosa.


Ahora que triunfar es ser “triunfito”,

vivir es ser portada en “Que me dices”,

morir es no salir en Salsa Rosa.






LA MARIPOSA

“También lo bello muere”.
                      VICENTE PRESA

VOLABA una intrépida mariposa

mostrando al mundo entero sus colores:

del jazmín a la rosa, de la rosa

al clavel y del clavel a otras flores.


Y aquella madreselva tan longeva

por Dios hubiera sido sin dudar

nombrada como Edén particular

poniendo de guardián a Adán y a Eva.


Pero ocurrió que aquel insecto vivo 

sobrado de belleza y de alegría

cayó en las redes de un coleccionista.


Prendidas de alfileres y adhesivo  

de algún museo en una estantería

el Hombre nos enseña sus conquistas.



DONDE FUERON

DONDE fueron el ritmo y la cadencia

el gusto por la rima donde queda,

que fue de Garcilaso, de Espronceda,

la forma, el fondo, el ser, la quintaesencia.


Donde fueron los mundos “darinianos”

tan llenos de color y fantasía,

donde fue, en resumen, la Poesía,

la estrofa, el metro, el don, los parnasianos.


Donde fueron la lira, los sonetos,

la rima encadenada en los tercetos,

la vida descosida en cada estancia.


Que queda del pasado alejandrino,

del verso que enterrado en el camino

yace muerto y tan lleno de fragancia.






FUE EL BESO SIN AMOR DE UNA PRINCESA

FUE el beso sin Amor de una princesa

de alguna monarquía sempiterna,

de una princesa alocada y traviesa

que escondía el Amor entre las piernas.


Fue un beso sin Amor, adulterado,

dormido de pasión y sentimiento,

anémico, fugaz, interesado,

de esos que al soplar se los lleva el viento.


De besos enfermizos, de hojalata,

se pintan tantas bocas caprichosas

llenamos la ilusión con tantas cosas

que un beso siendo un beso a veces mata.


Ayer en los jardines de palacio

un príncipe se convirtió en batracio.






UN CORAZON

FAMÉLICO de besos, mendigo de ilusiones,

inválido, dormido, fugaz y aventurero,

intrépido, distante, misógino, sincero,

culpable de sangrarme la vida a borbotones.


Deudor de mis sentidos, testigo de ficciones,

soberbio, distraído, vulgar y cazallero,

noctámbulo, confuso, disléxico, embustero,

bulímico, sarcástico, prozac de mis pasiones.


Indómito de sueños, irónico, indeciso,

la esencia de mis besos, daltónico, aburrido,

la huella de mis pasos, esclavo de Cupido.


Quien bebe de mi sangre sin yo darle permiso,

guardián en sus latidos de mi dolor la llave.

Esto es un corazón. Quien lo tiene bien lo sabe.





LAS MUSAS

AQUELLAS que me dieron el talento,

la Esencia, el Duende, el Genio, la Belleza,

aquellas que gobiernan mi cabeza

que me hacen escribir lo que no siento.


Aquellas que se mofan del delito

de darme el Sol si yo pido la Luna,

aquellas que me dejan en ayunas

si el hambre me devora de apetito.


A aquellas que se hacen llamar las musas,

intrusas de mis noches y mis días,

amantes de fonemas y morfemas.


A aquellas solitarias, inconclusas,

les pido por favor en mi agonía

que vengan a acabarme este poema.



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